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Cuantas veces nos hemos levantado y pedido a nuestras mamis un rico quaker para comer como desayuno, sin saber que dentro de ese plato estábamos incorporando un cereal que alcanza a ser el mejor de los de su clase: LA AVENA. Nos detenemos a profundizar en el grano que forma el fruto de la planta de la avena, herbácea anual de la familia de las Gramíneas. Su forma peculiar se presenta con el salvado y el germen unidos al grano, incluso tras retirar la cáscara.
Cereal más rico en nutrientes, su contenido en grasas, proteínas e hidratos de carbono son mas altos comparado con otros cereales. Podemos mencionar también su considerable contenido en fósforo y hierro. Los hidratos de carbono complejos son el nutriente mas abundante, debido a la peculiar estructura del grano, se ASIMILAN mas fácilmente y se absorben con lentitud, por lo que proporcionan energía por mucho tiempo evitando que en caso de diabetes la glucosa en sangre no aumente bruscamente.
Este cereal se diferencia de otros principalmente por su poder suavizante que ejerce en la mucosa gástrica y por su capacidad para aumentar el tránsito intestinal. Se recomienda su uso tanto en los casos de diarrea como en los de constipación. Estas propiedades se las concede su fibra biológica, o mejor decir sus dos tipos de fibras: solubles e insolubles.
Fibras solubles: Las encontramos en la pulpa y en la parte blanda de la cáscara de frutas y verduras, su principal fuente son la avena y las legumbres, y las conocemos como gomas y mucílagos; “entre sus acciones están las de retardar el vaciamiento gástrico y el tránsito en intestino delgado, fijar el colesterol y los ácidos biliares, y aumentar su excreción, evitando su reabsorción, proveer material fermentable a las bacterias anaeróbicas colónicas con producción de metano, dióxido de carbono, agua y principalmente ácidos grasos volátiles de cadena corta (acetato, propianato y butirato)”. (Torresani, Lineamientos para el cuidado nutricional.) Los mucílagos de la avena son especialmente suaves y lubrican y suavizan el tracto digestivo en casos de gastritis y colitis.
Fibras insolubles: Se las encuentran principalmente en la cáscara y tallos de frutas y verduras y cáscara de cereales y legumbres. Sus funciones son el aumento del paso de los alimentos por el intestino y el aumento del volumen del contenido colónico (última porción del intestino). Normalmente al presentarse un aumento de colesterol sanguíneo, lo primero que hacemos es disminuir aquellos alimentos que nos aumentan este lípido en sangre, lo cual es correcto y perfecto pero no debemos olvidar que dentro del grupo de alimentos vegetales existen algunos que son reguladores de la absorción del colesterol y nos ayudan a controlar sus excesos. Uno de ellos es la avena ya que sus fibras, tanto como las insolubles y el Beta-clugano (mucílago que se encuentra especialmente en el salvado de avena) junto con el avenasterol, impiden la absorción del colesterol. La lecitina es un fosfolípido importante para el funcionamiento del sistema nervioso y descenso del colesterol.
Para explayarnos un poco más sobre los beneficios de la avena sobre el sistema nervioso, debemos mencionar que ésta provee los nutrientes más importantes para el buen funcionamiento del sistema nervioso. La glucosa proveniente del almidón de este cereal es la única fuente energética del cerebro. Otros nutrientes son el fósforo, lecitina ya mencionada y la vitamina B1. La ingesta de estos nutrientes ejerce un efecto tonificante y equilibrador sobre el sistema nervioso, y favorece la actividad intelectual. También es necesario tener en cuenta a la avenina que posee un efecto sedante suave sobre el sistema nervioso. Como conclusión recalcamos: la avena está indicada en casos de: nerviosismo, fatiga o agotamiento mental, insomnio y depresión.
Para el tratamiento y prevención de arteriosclerosis e hipertensión el consumo de avena diario es ideal.
Para incorporar la avena en nuestra alimentación podemos comenzar en el desayuno y así sentirnos satisfechos hasta la hora del almuerzo